Buscar este blog

No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

sábado, 27 de agosto de 2011

"Robin Hood el cruzado" de Angus Donald



Segundo número de la serie que Angus Donald está dedicando al mítico forajido de Sherwood. Siguiendo lo que quedó apuntoado en el primer libro, la acción se traslada a las cruzadas, lo que resulta un problema mayor de lo esperado. Es tremenda ls influencia que ha tenido Kevin Costner sobre el mítico arquero. Antes de la pelicula de dicho actor, Robin Hood jamás había sido un cruzado, después de que se le ocurriera mezclarlo con el Ivanhoe de Walter Scott, como que no hay versión del personaje, ya sea en cine o en televisión, que se libre de su paso por tierra santa.

El primer número de la serie se benefició del aroma de la leyenda de Robin Hood. Esa versión desmitificadora de Robin Hood estaba arropada por el encanto de las interioridades oscuras del bosque, y parte de su atractivo estaba es la deconstrucción de los personajes tradicionales de la historia, que la globalización, o mejor diría, la anglosajonización ha hecho casi universales.

Pero ahora nos encontramos con el grupo de proscritos se ha convertido en un esforzado grupo de cruzados, y la obra se resiente de ellos. Desvinculada del modelo original, ha de brillar por sus propias virtudes, no por asociación, y no brilla demasiado. Para empezar, repite punto por punto la estructura del primer libro, incluyendo la subtrama ubicada en el presente, con Alan A Dale anciano, que no pinta nada en la historia, y la lamentable intriga criminal. Algún amigo debería indicarle a Angus Donald lo mal que se le dán, porque, según leo por intertnet, en el tercero vuelve a inlcuir una subtrama policiaca y no es de recibo, los protagonistas siguen sin ver al traidor que tienen bajo sus narices, a pesar de que el lector le descubre practicamente desde el primer momento, y no es intencionado, no hay el menor suspense hitchcockiano.

Donald muestra a un Robin Hood despiadado, que sólo se preocupa por su familia, o tribu, y que es capaz de cualquier crueldad para protegerla y proteger sus intereses. Nada que objetar, de no ser porque ya lo vimos en el número anterior de la saga, igual que ya vimos el shock de Alan cuando descubre que su héroe no es tan heroico, después de todo. Es como si la relación entre los dos se hubiera reseteado, aunque aquí por fín llega a haber un conato de conflicto.

Ignoro si históricamente es correcta o no, todo lo que cuenta de la cruzada es perfectamente rastreable, así que supongo que lo será. Por lo demás, la escritura es simplemente correcta, aunque emocionantes, las batallas no resultan muy vibrantes, a los personajes les falta vivacidad, los dialogos no transmiten autenticidad y los intentos de humor son patéticos.

A los interesados en Robin Hood no creo que les interese, pues en esta novela lo único de Robin Hood que hay es el nombre. A los que les interesen las cruzadas, pues no creo que vean en la novela nada del otro mundo, aunque correcta, no es precisamente la novela definitiva sobre la tercera cruzada. A los que busquen una novela de aventuras, estos no se verán defraudados, no está mal, huye de los maniqueísmos y es entretenida, aunque en el fondo, se quede en un "Quiero ser Bernard Cornwell y no puedo".

lunes, 22 de agosto de 2011

El discurso del Papa




Estamos tan acostumbrados a que el Papa solo dice gilipolleces relacionadas con los condones y los maricones (los curas se ve que son unos salidos que solo piensan en follar), que las gilipolleces de otro palo que dijo, pueden haber entrado por un oído y salido por el otro sin notarlo. Así que, por una vez en mi vida, me voy a permitir citarlo:

"Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos, Desearían decidir por si solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto;"

!Y LO DICE COMO SI FUERA ALGO MALO!

Joder con lo a gusto que viviríamos si enseñaran a la gente a pensar por si misma. Conclusión:

1 La iglesia católica está en contra de la libertad de pensamiento..
2 La iglesia católica está en contra de la libertad de expresión.
3 La iglesia católica quiere que pienses solo lo que ella te diga.

Además aprovechó para meterse con la ciencia, porque no le interesa que descubran nada que contradiga el dogma cristiano... de nuevo. Con mucha razón la gente dice que desea devolvernos a la edad media.

Supongo que a algunos les extrañará que me parezca una novedad, pero me ha sorprendido que lo diga tan claro.

¿Que eliminar toda referencia a Dios lleva al totalitarismo político? ¿Y a adonde intenta llevarnos él, al totalitarismo católico? ¿Se trata de una competición de "mi totalitarismo es mejor que el tuyo?

El gran hermano ha llegado y su nombre es Benedicto. !Viva el neofascismo cristiano!

¿Y el capitán América? ¿Que piensa el centinela de la libertad de todo esto?

"Espacio deshabitado" de Jerry Oltion



La premisa de esta novela es cuanto menos llamativa. En un futuro muy cercano, Neil Armstrong muere. A la mañana siguiente un cohete fantasma del Saturno V despega desde Cabo Cañaveral. Sacude la tierra como si fuera real, envía telemetría y se detiene en el punto en que un humano tendría que tomar el control. El fenómeno se repite mes a mes. Desesperada la NASA decide que un hombre se suba a bordo, Rick Spencer, el protagonista de la novela, para que guíe el cohete hasta acoplarlo a la estación espacial internacional y así librarse de ese engorro. Rick sin embargo confabula con un par de chicas astronautas que estaban allí, una de ellas Tessa McCain es un novia, y deciden que , tal como está el programa espacial, no pueden desperdiciar la que tal vez sea su única oportunidad de ir a la Luna, y allí que van en el cohete fantasma.

Sorprende como la realidad supera a la ficción. Quiero decir, esta novela es del 2000 y los astronautas protagonistas ya están desilusionados ante la decadencia del programa espacial, y esperan resignados pasarse la vida poniendo satélites en órbita con el par de transbordadores que tienen. Y ahora ya no tienen ni eso. La situación actual es mucho peor que la que aparece en la obra.

En fin. El problema es que esa premisa inicial tan atractiva se acaba cuando no llevamos ni un cuarto de la novela, que es la ampliación de una novela corta, que a su vez ampliaba un relato. Y se nota. Porque a partir de ahí la novela empieza a dar bandazos. Los protagonistas van afrontando los diversos problemas a los que se enfrentan al volver, a un mundo que ha descubierto que existen los milagros y que la subjetividad puede imponerse sobre la realidad. De una situación difícil pasan a otra, y a otra, hasta que al final se acaba, porque en algún momento hay que poner el punto final, que si no podrían haber seguido ocurriéndoles cosas.

Los personajes principales, si queremos llamarles así…… Rick se supone que es un friki de la carrera espacial, que lo sabe todo sobre los cohetes y la exploración del espacio. Eso nos cuentan, porque el autor nunca nos lo demuestra, así que tenemos que creer en su palabra. Eso es todo lo que sabemos de su vida o su personalidad.

Tessa es una de esas chicas, guapas, inteligentes, con buen corazón, simpatía, sentido del humor, que comparte los mismos intereses que su pareja, con cuya madre congenia enseguida, que tan abundantes son en la ficción y tan inexistentes en la vida real.

El estilo es bastante ramplón, literariamente como que la novela tiene entre poco y ningún interés.

Dicho esto, tampoco puedo decir que me arrepienta de haberla leído, innegablemente es simpática, y resulta una lectura agradable y entretenida. Las cosas suceden tan deprisa, y suceden tantas, que no tienes tiempo de aburrirte. Los golpes de efecto y el sentido del humor hacen que te olvides de sus posibles carencias literarias, y no carece de ideas y reflexiones interesantes, como la revisión de la ciencia que impone la nueva situación, algunas divagaciones filosóficas finales, y una cierta ética de la democracia. Aunque no me parece que haya llevado al límite ninguna de ellas.

Resumiendo, un pasa ratos entretenido, mucho mejor que cualquier cosa que haya leído de Robert Sawyer, por ejemplo.

domingo, 21 de agosto de 2011

"The Boys: el afable escocés"


Escribo estas lineas apenas unos instantes después de haber cerrado sus páginas. Los últimos tomos de "The Boys" me han decepcionado bastante, aunque el anterior a este del que hablo empezaba a remontar el vuelo. Mi impresión era que Ennis no quería matar la gallina de los huevos de oro, y estaba haciendo todo lo posible por alargar la serie lo máximo posible. Eso fue la impresión que me causaron los números dedicados a la historia del francés y la hembra de la especie (lo de leche materna no estuvo tan mal).

Por eso la aparición de otra miniserie, tras el fiasco de "Herogasm" no pintaba nada bien. Afortunadamente las cosas no han sido como esperaba. Por una vez Ennis abandona la violencia hipertrofiada y los chistes escatológicos (bueno al menos los abandona parcialmente), y hace un comic sobre el retorno a las raices, el reencuentro con los viejos amigos de la infancias y las conversaciones de bar, temas todos que domina sobradamente. El comic entero está practicamente compuesto solo por conversaciones. Y está muy bien. Resulta una lectura muy agradable y bastante divertida.

Prácticamente prescindible para los que sigan solo la serie principal (se presenta un personaje nuevo y su desenlace parece invalidar el del anterior), el lector ocasional encontrará que realmente no ocurre mucho, que todos los secundarios están locos, y la mayoria resultan encantadores.

Los socios de Ennis en esta labor son su viejo socio John McCrea y un tal Keith Burns, que no conozco, no lo hacen mal, pero tampoco están especialmente afortunados, la química que Ennis y McCrea derrochaban en "Hitman" parece haber desaparecido.

Es un comic menos paródico de lo que suele ser "The Boys", menos satírico y violento y con menos sexo, y el mejor que ha publicado Norma de esta serie ultimamente.

domingo, 14 de agosto de 2011

"Piel de fantasma", de Rafael Marín


Bueno, bueno llegó la hora de reseñar un libro de Rafael Marín. Supongo que la expresión correcta sería: llegó el "honor" o algo parecido. Rafael Marín es probablemente el mejor escritor en castellano de género fantástico, estilísticamente hablando. Y si conociera mas de literatura en castellano moderna, no ascrita al genero, en vez de limitarme al Reverte, Rosa Montero y Eduardo Mendoza, me atrevería a decir que su prosa es de lo mejor que se puede encontrar hoy día. Además tiene muy buen gustos en cuanto a televisión y comics, y si no fuera por él desconocería el legado de Joss Whedon y Robin Wood. Y puede que el de Charlier y Oesterheld.

Leerse un libro suyo es sumergirse en el amor al lenguaje y las palabras. A todo el mundo se le puede criticar, pero puestos a buscarle defectos, habrá que hacerlos sobre sus personajes, sus argumentos o lo apropiado del estilo elegido para contarlos, de hecho, pero nunca podrá negarse su habilidad con el lenguaje ni la belleza de su estilo. De hecho su tipo de estilo no es precisamente el que prefiero como lector, pero da igual, porque lo usa de puta madre.

Y es una referencia adecuada, la de belleza, porque este es un libro bello, a pesar de la impresión que pueda dar la crudamente mercantilista portada. Reune una serie de relatos en todos los cuales aparece algún elemento sobrenatural, aunque la mayoría de las veces muy terroríficos no resulten, lo que no resta su calidad.

Me he saltado algunos relatos por haberlos leído ya, en concreto "Bibliopolis", muy bueno aunque le sobren en mi opinión alguna referencia friki, "Ragnarok en las playas de Ítaca", estupendo, "Una cánica en la palmera", una especie de mezcla a la gaditana entre "El sexto sentido" y "Al final de la escalera", no pierdan el tiempo con mi blog y léanlo, y empezamos con los nuevos, nuevos para mí quiero decir:

"La piel que te hice en el aire", conjuga la recreación de la movida madrileña y la de la vida cotidiana de un profesor de instituto. Siempre me crea un nudo en el pecho cada vez que habla en su blog de esto último, y es que es tremendo cuando la gente sabe de lo que cuenta... Ah si, también hay un detalle fantástico bastante bien traído con final poético.

"La sed de las panteras", impresionante recreación del Madrid sitiado durante la guerra civil. Quizá el bello elemento fantástico, que aparece hacia el final, sea lo único que le sobre.

"El último suspiro", aquí en mi Madrid natal, nunca he podido encontrar las novelas de Torre, asi que este ha sido mi primer contacto con el ex boxeador amnésico que a veces hace de detective. Me ha costado mas meterme en este relato, debido a las continuas divagaciones del personaje, que por lo demás, son su gracia principal, pero al final, a costa de paciencia de lector experimentado lo he conseguido y he disfrutado ampliamente de su sentido del humor. Si acaso me ha extrañado la referencia al doctor Tornasol. Quiero decir, ¿es este tipo de referencias comprensibles por el público en general? Es un tema mas peliagudo de lo que parece, yo siempre he considerado que cualquier referencia a la mitología griega debería ser comprendida fácilmente por todo el mundo, y sin embargo, hoy día la mayoría de la gente que conozco la desconoce por completo. ¿Hasta que punto entonces tiene sentido utilizar imágenes sacadas del cómic? Bueno, supongo que el Spielberg se ocupara de que todo el mundo conozca a Tornasol.

"Son de piedra", una bonita y romántica historia, llena de tragedia y destino. Esta y la anterior me hacen desear haber pasado mas tiempo en Cadiz, cuando pasaba las vacaciones en el apartamento de mi hermano en el Puerto de Santa María, pero claro, la ausencia de coche tampoco permitía mucho.

"Llena eres de gracia", el plato fuerte de la función, al menos en extensión, sesenta páginas. Según leí en su blog, un proyecto de guión de cómic. Es con diferencia el que menos me ha gustado, Rafael Marín pone su talento y su habilidad al servicio de un relato tópico y manido, sin demasiado interés. Su habilidad logra algunos pasajes muy evocadores y dar algo de profundidad psicológica, a lo que de otro modo parecería el argumento de un cómic de Top-Cow.

El resto, cuatro relatos en apenas dieciséis páginas, resultan pequeñas estampas de interés variable, algunas mas simpáticas que otras ("A veces corren"), mas bonitas, "Volver a Sitges", o mas irrelevantes "That's all rigth mama", aunque siempre bien escritas.

"Luces de candilejas", bajo un argumento irrelevante que oculta múltiples referencias frikis, hay al menos una mas que la que lo cierra, tiene el encanto de lo que pudo haber sido y no fue. En ella nos reencontramos con Charlie Chaplin, nos hace añorar esa serie de novelas protagonizadas por el actor de cine mudo que no pudo ser, cuyo primer volumen habría sido "Elemental, querido Chaplin", y que tal vez ahora languidezcan en los estantes de Bibliopolis.

Resumiendo, un bello libro recomendado para todos aquellos que aman la literatura.

martes, 9 de agosto de 2011

"Libre para siempre", de Joe Haldeman




Me gustaría que esto fuese una reseña de "Forever Free". No va a poder ser, porque esta novela no se ha publicado en castellano. Existen muchas obras flotando por universo que nunca llegarán a nuestras librerías. Para mi los casos mas sangrantes son la trilogía del Mundo de día, de Philip José Farmer, cuyo tercer y último número jamás vio la luz del sol en la península ibérica. Ni siquiera lo he podido encontrar por la red, legal o ilegalmente. Y por supuesto la trilogía de los mundos del propio Joe Haldeman. Esta es mas sangrante porque, al contrario que en la anterior, desde el número uno te anunciaban que era una trilogía, y en el número dos ponía "trilogía de los mundos 2", y sabes que el libro existe, pero han pasado veinte años y seguimos igual. Me animé cuando la factoría reeditó "Mundos". Me las prometí muy felices cuando publicaron "Mundos aparte". Pero veo que no piensan publicar el tercero y último en lo que queda de año, aunque van a publicar el primero de una nueva serie de Joe Haldeman.

Quiero ser bien pensado. Supongo que si el autor no vendiera no irían a ponerse con los de Marte, asi que debe ser algo como lo que hacen con McDewitt, en vez de publicar el último de la serie, publican unos cuantos de otra antes, para que los adictos de la primera serie maten su mono con la nueva del mismo autor, y no publican el último hasta que estén bien seguros de que tienen al público enganchado a la nueva. La opción mal pensada es que no lo publican para no tener que pagar la traducción.

Con "Forever Free" es mucho peor, porque se trata de la secuela de "Forever War", que si no digo que es una obra maestra, es porque es una expresión que no me gusta, y porque tal vez no lo sea, pero que es premio Hugo, Nebula, Locus, Ridley Scott quiere convertirla en película desde los tiempos de "Blade Runner", y con sus mas y sus menos y sus cosas desfasadas, era una obra muy buena.

No digo que "Forever Free" lo sea, habría que leerla, los que lo han hecho no parecen muy entusiasmados, aunque al parecer parte de una buena idea, pero reconozcámoslo, el bueno de Haldeman ya no es lo que era, "Camuflaje", era una mierda, "Viejo siglo XX", .... me encantó, pero era muy poco mejor, y no parece que los de Marte sean gran cosa.

Tal vez los derechos hayan quedado en un nimbo extraño. "Forever War" fue reeditada por Nova, que tambien publicó "Forever Peace","Ladrones de tiempo" y "El engaño Hemingway", así que supongo que debían de tener un contrato con Haldeman.

Luego Omicrón publico "Camuflaje" y "Viejo siglo XX", y se hundió, así que igual habían obtenido los derechos de su obra y el fenecimiento del sello los dejó en un limbo, donde tal vez los haya recuperado la factoría, (llevo encadenadas ya tres suposiciones), pero puede que no los tenga de aquellas obras que publicó Nova, y no les convenga publicar la continuación de una novela publicada por otra editorial.

En todo caso, tiene guasa que al final, se haya publicado la adaptación al cómic antes que la novela.

miércoles, 3 de agosto de 2011

"La guerra contra los Rulls" de A. E. Van Vogt



¿Me he leído realmente la novela "Guerra contra los Rull" de Alfred E. Van Vogt? Pues no sabría decirlo. Creo haberlo comentado antes, pero la traducción es tan espantosa, que no estoy seguro de haberlo hecho. Si quieren leerla, busquenla en ingles, porque lo que es esta no se entiende un pimiento. ¿Realmente perpetró este crimen Juan de Luzón, el supuesto traductor, a quien no conozco de nada, o es que los azares de la electrónica han jugado malas pasadas? Digo yo que en 1963 no existía el traductor automático del google, pero se siente su espíritu por esta lectura, que me ha permitido descubrir nuevos adjetivos como "atalayante", "vagarosas", colocados siempre precediendo al sustantivo.

¿De que creo que va? Digo, creo, porque ya digo que esto no hay quien lo entienda, pues a la humanidad en guerra contra una especie de gusanos provinientes de otra galaxia, que son capaces, mediante el control celular de emisión de la luz, de adoptar cualquier forma, y tienen la costumbre de exterminar a todas las especies que se encuentran. La humanidad, por supuesto, se enfrenta a ellos y además de ocupa de defender a toda otra especie que se encuentra, al menos hasta que esta desarrolle una industria y tecnología que que les permita defenderse por si solos.

Tenemos a un tal Trevor Jamieson, un tipo muy listo y seguro de si mismo, tan arrogante y confiado en su propia inteligencia, que a veces parece rondar la demencia, aunque siempre salga con bien de todas, y eso que, por esta vez, carece de poderes psíquicos. Aunque, eso sí, no le ponga reparos morales a la hora de realizar lavados de cerebro, que parece que Van Vogt consideraba que eran el mayor logro de la especie humana.

Conociendo a Van Vogt, la novela debe ser un fix-up de varios relatos relacionados. Un aspecto interesante es que la mayor parte del libro trata de las relaciones con extraterrestres, sobre todo con los telepatas ezwal, cuyos puntos de vista, valoran la adaptación al medio ambiente y desprecian la tecnología, son tan distintos que parecen hacer imposible la alianza.

La mayor parte de los relatos son entretenidos, la historia del hijo de Trevor Jamieson es bastante escalofriante, y tienen algunas ideas interesante, pero vamos, no se acaban de entender bien, por culpa de esa traducción creativa, que no es que se invente lo que decía el autor en ingles, es que se inventa un nuevo idioma, sólo oscuramente relacionado con el castellano.