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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Ha muerto Joan Carles Planells



No le conocía de nada, y nunca leí su ficción. Me limitaba a leer la entradas en su blog, sobre cine, literatura, televisión o lo que se le antojara. Ni siquiera llegué a comentar nunca nada, realmente no se me ocurrió nunca el qué y tampoco tenía confianza. Para mi era solo una voz congelada en palabras al otro lado del monitor, con la que conectaba un par de veces todas las semanas.

Aunque no siempre estaba de acuerdo con sus valoraciones, apreciaba su sentido común, su objetividad, el modo en que se dejaba de monsergas e iba al grano, su erudición, su sentido del humor…..

Nos ha dejado, un agujero en el corazón de amigos y parientes, y ahora la pantalla repite en vano la necrológica de Ken Russell.

viernes, 9 de diciembre de 2011

"Darwinia" de Robert Charles Wilson



El problema de empezar a leer un autor por su mejor obra, es que luego todas las demás te parecen inferiores. Aunque claro, si no las lees todas, ¿como demonios sabrás que es la mejor?. La primera obra que leí de Robert Charles Wilson fue "Spin", y si llegas a "Darwinia", buscando otro "Spin", te encontrarás con una obra interesante, pero de inferior factura.

La novela empieza bien, con un punto de partida muy interesante. En 1912 toda Europa y una gran extensión del mundo es reemplazada de la noche a la mañana por una tierra salvaje y alienigena, que será conocida irónicamente como Darwinia, pues su aparición parece un milagro puro y duro, que revoca las teorías evolucionistas. La reacción del mundo ante este hecho es bastante creíble, pero no está excesivamente detallada, solo se dan unas breves pinceladas, no estamos ante un intento de historia alternativa, de este nuevo siglo XX ficticio que se nos describe.

Seguimos el viaje de Guilford Law al interior de Darwinia en una expedición geográfica. Durante ella hay interesantes reflexiones sobre la ciencia, la curiosidad, las personas que adaptan los hechos a sus creencias, la necesidad de buscar respuestas, aunque no se profundiza demasiado. EL relato de la expedición me recuerda a las novelas de Julio Verne o a los relatos de expediciones decimonónicas, pero no tarda en adquirir tintes Lovecraftianos, ante los hallazgos que realizan, y la sombra de Lovecraft planeará sobre el resto de la novela, al menos en mi opinión.

Existe una explicación lógica para todo lo ocurrido, lógica aunque metafísica, explicación que define la novela como ciencia ficción y no como fantasía, ucronía, o cualquiera de las múltiples etiquetas que nos encanta dar a la ficción. Y es una explicación a la altura de un misterio tan impactante como el que da lugar al libro.

La novela es corta, pero le sobran páginas. En concreto, todo lo relacionado con Caroline, la mujer de Guilford, es superfluo. Al principio pensé que su línea argumental acabaría teniendo alguna importancia en el conjunto de la novela, que serviría para describir lo que pasa en el resto del mundo mientras Guilford anda perdido en el corazón de Darwinia,...pero no, no tiene ninguna importancia, lo que se cuenta de el mundo se podría haber inferido de las experiencias de Guildord cuando regresa, y para colmo, termina desapareciendo de la novela, sin haber llegado a aportar nada relevante, excepto páginas. Incluso hay un capítulo entero de presentación de un personaje relacionado con Caroline, que con Caroline desaparece de la trama. !Un capitulo entero!. Al menos es un capítulo corto.

Un poco lo mismo ocurre con uno de los "malos", Elias Vale, mas digno de lástima que de odio, cuyas peripecias son algo mas entretenidas, pero que tampoco aporta demasiado. Gracias a él sabemos que los "malos" existen, pero nunca sabremos muy bien que hacen exactamente, simplemente permanece en reserva para el duelo final.

Por lo demás, a mitad de la novela Wilson decide centrar la trama en el tópico de "El elegido que se rebela contra su destino porque quiere llevar una vida normal". que personalmente siempre he encontrado poco interesante. Es un cambio de rumbo poco estimulante, entre otras cosas porque el lector experimentado ya sabe como va a acabar, no se puede luchar contra el destino y esas cosas. Cumplido el trámite, saltamos directamente a la batalla final, alternada con un episodio de horror, lo que da lugar a un climax aceptable y bastante entretenido.

Wilson es un escritor bastante bueno, junto a la utilización medianamente hábil de recursos tópicos de la novela popular moderna, aparecen de vez en cuando perlas de exquisita sencillez y sobriedad, por ejemplo: "Guilford creía saber lo que era la ciencia. No era mas que curiosidad, ... templada por la humildad, disciplinada por la paciencia.", que le hacen digno de todo mi respeto. Brilla en las descripciones de ambientes, cuando se pone poético, cuando se pone metáfisico, y en momentos de introspección, mientras que en las escenas de acción hace un trabajo simplemente apañado.

Concluyendo, es una novela atractiva, pero no imprescindible. Irregular, ciertamente entretenida, con momentos brillantes y un atractivo punto de partida, no desarrollado todo lo bien que debiera, medianamente bien escrita, resuelta de manera un tanto tópica y la que le sobran líneas argumentales.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

"El mundo de los No-A" de Alfred E. Van Vogt



El mundo de los No A! es sin duda la mas famosa novela de Alfred A Van Vogt. ¿Y que significa No A? No Aristotélico. ¿Que significa eso? Pues, eh..... En la novela se refiere a una ideología que se caracteriza porque.......esto.....!El mapa no es el territorio!. Hay que distinguir los objetos reales de las abstracciones. que los representan. A eso le añade, aunque no tenga nada que ver, un batiburrillo sobre aprender a integrar el cerebro y el sistema nervioso y la parte animal con la racional que hace a la gente.... muy lista. Y muy hábil para afrontar cualquier situación. Una obviedad seguida de un eslogan de secta y nada mas general. Ese es todo el misterioso e ininteligible entramado filosófico de esta ¿polémica? novela. Al parecer lo sacó todo de la semántica general de Alfred Korzybski, a quien no tengo el gusto de conocer, pero aparte de lo del mapa no se entra en mayor detalle.Y según la wikipedia una lógica no aristotélica es aquella que consta de mas de dos valores.

La introducción y la wikipedia nos indican que en su día debió de ser una novela polémica por su contenido ideológico o por la propaganda de la ideología de Korzybski. ¿Que quedó de todo aquello? Probablemente solo los aficionados a Van Vogt la recuerdan actualmente y solo algunos irreductibles de la ciencia ficción clásica recordamos a Van Vogt.

Lo que tenemos, al final, es un adiestramiento que vuelve a la gente, los buenos, mas listos y capaces de enfrentarse a los malos. Suena infantil, pero la mayor parte de las aventuras lo son un poco, y nos encantan.

Concluyendo: la típica novela de A.A. Van Vogt en la que un tipo supuestamente muy listo, y con una suerte del copón, se enfrenta aun adversario mega poderoso, solo que esta vez todo es mucho mas difuso. No tenemos muy claro quien es el heroe de la historía y hasta el tercio final no sabemos quienes son exactamente los malos. Sobre el héroe de la historia, hay protagonismo único, se llama Glossein, no tenemos muy claro quien es, porque, lo que pasa es que el pasado que recuerda le ha sido inculcado por sugestión hipnótica, y si, antes de que lo diga alguien, eso resulta muy Dickiano, la primera parte de la novela tiene mucho de Philik K Dick, y es buena, aunque según la wikipedia es anterior a la primera novela publicada de este. Eso no quiere decir que no se trate de la típica trama de intriga y aventuras de Van Vogt, con giros argumentales cada veinte páginas y en la que el protagonista es el centro del universo. Mejor que en algunas ocasiones, la traducción por una vez es decente y hay que ver lo mucho que eso ayuda. El apartado científico es típico de Van Vogt: ridículo. Contiene perlas de sabiduría del estilo "La teoría de la evolución solo tiene sentido si no se estudia con profundidad", soltadas como hechos irrefutables al mas puro estilo Henlein, y en ocasiones se torna incomprensible, pero bueno, no hay que preocuparse, es solo una excusa para darle una varita mágica al protagonista, así que se pueden pasar por encima de esos párrafos y concluir que el protagonista va a obtener una varita mágica, en este caso el teletransporte.

Sin embargo, aunque la primera mitad es excelente, dentro de sus auto limitaciones, la novela me parece demasiado alargada, algo que también es típico de Van Vogt, y eso que sus obras son cortas. Glossein se mete en muchos callejones sin salida y abandona bruscamente muchos cursos de acción, mas que nada para evitar que la novela se acabe demasiado pronto, lo que supone demasiado abusar de la suspensión de incredulidad del lector, las necesidades de la narración se imponen sobre su coherencia de lo narrado. Así abandona al psiquiatra que le podría dar el adiestramiento con el que resultaría vencedor, para no vencer demasiado pronto, y la obsesión con atar y amordazar a la chica de la historía es involuntariamente cómica, tremendamente parodiable y parodiada. Chica con la que, milagrosamente, no establece ninguna relación amorosa, aunque en cierto modo sea su mujer.

El final es sorprendentemente bueno. Los cliff hanger y giros inexperados de Van Vogt recuerdan mucho a las series de televisión actuales, pero, al contrario que en ellas, Van Vogt se las apañaba en las últimas diez o quince páginas para encajar todas las piezas y que todo tuviera mas o menos sentido, y en ocasiones hasta le colaba goles inteligentes al lector.