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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

martes, 12 de marzo de 2013

"Charlie Marlo y la rata gigante de Sumatra" por Alberto López Aroca

Bien, tenemos que Charlie Marlow, el protagonista de "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad, es el capitán de un barco al que el Club Diógenes ordena ponerse al servicio de un falso noruego, al que conocemos siempre por el nombre de Sigerson, aunque se trate de Sherlock Holmes, durante los años en que fingió su muerte, en una expedición a la isla de King Kong.

¿Me han seguido hasta aquí? ¿Les ha parecido enrevesado este juego de referencias a la cultura popular? Pues el libro es todo así y esto sólo ha sido una cruda simplificación para que se hagan una idea. En sus apretadas 300 páginas se amontonan toda tipo de referencias a novelas, películas y cómics que convierten al libro, mas que en una novela, en una carta de amor a la ficción aventurera. Estuve a punto de decir "novela de aventuras", pero eso habría dejado fuera las películas y los cómics. Y tampoco es exacto, también hay miles de referencias al terror, o al fantástico. A todo lo que sea contar historias supongo.

Ficción sobre ficción, o meta ficción que dirían los pedantes. Allan Moore es un aficionado en esto, de echo, también abundan las referencias a "La liga de los hombres extraordinarios". El juego de referencias es tan denso, que muchas no pueden detectarse sin la ayuda del apéndice situado al final, lo que se supone un peligro. Si quieres pillarlas todas, te pasa la vida consultándolo (es adictivo), y no te enteras de la historia. Así que lo mejor es rendirse y resistir la tentación, reservándola para ratos muertos, aunque te queda constantemente con la sensación de que se te está escapando algo.

Valorar una propuesta tan sugestiva como esta, tan cercana a mis propias raíces imaginarias me resulta imposible. Si, el argumento podría ser mas complejo, los personajes podrían estar mas trabajados, fuera del mero guiño (con la notable excepción del gran trabajo que hace con el coronel Sebastián Morán), pero es todo tan...casi diría entrañable, tan respetuoso con todos sus referentes, tan ágil y entretenido, que uno desconecta su sentido de la credibilidad y se dejar arrastrar por las rocambolescas aventuras de sus protagonistas. A todo ello contribuye la competencia de la prosa Alberto López Aroca, las palabras fluyen con facilidad, sin alardes estilísticos que no vengan a cuento, llevándote con gracia de una situación a la siguiente. En un libro tan breve se amontonan una cantidad inverosimil de peripecias, sin que por ello agoten, ni den la sensación de precipitado o resumido, López Aroca sabe tomarse el tiempo necesario para los diálogos y las explicaciones cuando son necesarias. Cierto, qué, si te lo piensas, nada tiene demasiado sentido y todo es un poco rídiculo, probablemente a propósito, pero, ¿a quien le importa?

En fin, una obra a disfrutar por los fanáticos empedernidos de las novelas clásicas de aventuras, de la cultura popular, el entretenimiento y las viejas y buenas historias.

(Por cierto, este es otro libro que consigo a través de la librería "Estudio en escarlata". Y van...)

3 comentarios:

  1. Pues muchas gracias, señor Pepe Fotón... Me alegro mucho de que haya pasado un buen rato.

    Y por cierto: ¡no olvide supervitaminarse y mineralizarse!

    Un fuerte abrazo y no deje de buscar otros disparates míos (por ejemplo, aquí: http://albertolopezaroca.blogspot.com.es/)

    Alberto López Aroca

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    Respuestas
    1. Bueno, siempre es un placer que el autor de obra comentada se pase por aquí. Y un corte, este tipo de cosas hacen que uno se lo piense mas a la hora de ponerle verde en el futuro, nunca deja de asustarme la de gente que puede leer las paridas que publicas en internet.

      Espero que siga con sus chaladuras y que da añadido a la sección de enlaces.

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  2. Gracias de nuevo, señor Fotón. Y no se corte, ni para bien ni para mal.
    (Para paridas, ya están los informativos de la tele...)

    Saludos,
    A.

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